13 marzo, 2017 imdesign 0Comment

Tenía muchas ganas de escribir este post… Desde el 14 de febrero que era el día del cumpleaños de mi abuela preferida que lo estoy pensando. Si tengo recuerdos lindos, son recuerdos en la casa de la Abuela Rosa.

Mi abuela Rosa era de esas súper abuelas, que te hacían las comidas más ricas… los fideos de agujerito con salsa y albóndigas… Las cebollitas en escabeche y los guisos de verduras. mmm eran buenísimos!

Las mañanas en la casa de la abuela eran de paseos al mercado a comprar las verduras o esperar el panadero que en esa época todavía pasaba por la puerta de la casa tocando bocina.

Además de todos esos recuerdos fantásticos, la abuela tejía… se pasaba todas las tardes tejiendo en su sillón, mirando la novela de la tarde, mientras nosotras jugábamos a las muñecas y construíamos castillos imaginarios (porque solo nosotras entendíamos que era un castillo, un montón de sabanas, sillas y frazadas que hacían de tuneles) .

Tejido
Tejiendo

Antes de que empezara el  invierno non tejía  pulóveres especiales para cada una. Uno de los mejores de me hizo fue uno con un caballo bordado… creo que lo use hasta que me llego arriba del ombligo. Me encantaba!

Con la abuela hice mi primera incursión con las agujas de tejer… que paciencia! Todavía me acuerdo ese tejido verde lleno de agujeros que yo veía como maravilloso porque sería el próximo pulóver de mi bebota Tricy.

Tejer no es lo que me encanta en el mundo, y sobre todo con dos agujas, porque mi impaciencia puede más. A pesar de esto, lo disfruto. Es una tarea que me llena de satisfacción al verla terminada. Y siempre me retrotrae en el tiempo y me lleva a las tardes con la abuela.

La herencia de la abuela… tejiendo para Lorenzo

Este invierno me inspire y le hice un suéter a Lorenzo esta lindo no?

 

Mi modelo preferido… Lorenzo con su suéter tejido por mamà

 

Cuando los recuerdos vienen acompañados de perfumes, texturas o sonidos son como mágicos. Hace falta una suave brisa o un pedazo de una canción para transportarte. Eso sí que no te lo quita nadie. Tener nuestra pequeña base de datos de recuerdos sí que no tiene precio y que pase de generación en generación aun mas.

Gracias Abuela por los recuerdos, por las herencias y por tanto amor.

Ya les voy a contar un poquito mas sobre los tejidos, el crochet y también ya cargare el Diy de la mándala tejida al crochet de la imagen de portada.

 

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